Las Ceratonias Siliquas del Ensanche

Esto suena de muerte. Miren, yo de árboles no entiendo, pero mi curiosidad es infinita.
Paseando por el Eixample voy y me tropiezo con lo que en Montjuich les llamábamos garrofers y que se les daba de comer a las gallinas que pululaban por el recinto de las chabolas.
Lo digo porque su simiente, la que he visto a pié de calle, es idéntica a la que conocí en mi niñez.
Lo que es curioso es que se tenga por planta ornamental en medio de la ciudad. No me disgusta en absoluto, antes bien, me hace feliz. Me retrotrae en el tiempo.
Calle Borrell esquina Diputación. Eixample

Això sona de mort. Mirin, jo d’arbres no entenc, però la meva curiositat és infinita.
Passejant per l’Eixample vaig i m’ensopego amb el que en Montjuich els cridàvem

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