La primera piedra del barrio del Congrés

A finales de la década de 1940, Barcelona tenía un grave problema de vivienda. La ciudad no contaba con edificios suficientes para atender las necesidades del creciente número de personas que llegaban buscando un futuro mejor. La necesidad era bien patente, y se empezaron a oír voces que pedían y proponían soluciones, como la del obispo de Barcelona, Gregorio Modrego, algunas entidades católicas y el Colegio Oficial de Arquitectos de … Sigue leyendo…

visto en Barcelona. Tenim punts en comú