Ha vuelto el “amo” a la fábrica. Denigrante.

La noticia que les pongo y que he leído y releído hoy en La Vanguardia, me ha devuelto a los tiempos de las factorías textiles, donde el amo regía los proyectos y las necesidades de sus obreros. El sueldo, la semanada, caía en forma de vales al final de la semana, y este se canjeaba en el economato que también pertenecía al amo. Los precios los ponía el amo, y no eran los precios de compra, sino los de venta. Y el sueldo también lo ponía el amo, pagando y descontando según su conveniencia.
De entrada estos del

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